Gripe o procesos gripales

Gripe estacionalLa gripe estacional se caracteriza por la aparición brusca de fiebre alta (39-40ºC), tos (generalmente seca), dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, malestar general e incluso dolor de garganta y goteo nasal. El período de incubación, es decir, la latencia entre el momento de la infección y la aparición de los síntomas, es de dos días aproximadamente.

La gripe estacional es una infección vírica aguda provocada por el virus Influenzae A, B o C. Por lo tanto, no se deben tomar antibióticos para curar la gripe, dado que no es una infercción bacteriana sinó vírica. Sin embargo, la gripe se puede complicar con una infección bacteriana (neumococo, estafilococo…) y en este caso el médico puede prescribir antibióticos.

El virus de la gripe cambia cada año  y adopta una forma diferente, por eso se habla de gripe estacional y se elabora una nueva vacuna para adaptarse al virus circulante.

Los tratamientos antigripales permiten aliviar los síntomas, acelerar la recuperación y reducir los riesgos de complicaciones.

En personas frágiles, personas mayores de 65 años, niños y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares, el virus de la gripe puede provocar complicaciones en su patología.

Los procesos gripales no son una gripe propiamente dicha. En un resfriado o proceso gripal, los síntomas que aparecen pueden ser similares a los de la gripe, pero la intensidad de los mismos  suele ser menor y suelen curarse por sí mismos al cabo de un tiempo corto que no pasa de los 3 días generalmente.

Fiebre, en un resfriado no se presenta o es muy baja , en una gripe la temperatura puede ser de 38° o más y suele obligarnos a guardar cama.

Dolor de cabeza, en un resfriado puede presentarse ocasionalmente, en una gripe normalmente sí presenta.

Rinorrea nasal, en un resfriado suele ser muy leve, en una gripe, hay estornudos frecuentes y goteo constante.

Congestión nasal, en su resfriado generalmente no hay, en una gripe es uno de los síntomas más molestos.

Tos, en un resfriado la tos es seca y leve, en una gripe suele con mucosidad, flemas y muy persistente.

Dolor muscular y fatiga, en un resfriado no se presentan, en una gripe, son muy molestosy con un agotamiento general que impide realizar las actividades diarias.

Dolor de garganta, en un resfriado puede no presentarse o ser muy leve, en una gripe, las molestias ocasionan dificultad para tragar y comer.

Apetito, con un resfriado no disminuye, con una gripe la persona no siente deseos de comer.

Sin ser tan invalidantes como la gripe, los estados gripales también repercuten en nuestra vida cotidiana: cansancio, absentismo escolar e incluso problemas para cumplir los compromisos profesionales.

Numerosos virus circulan desde el otoño hasta el final del invierno

El virus de la gripe estacional circula por término medio durante 9 semanas. Con frecuencia, es más virulento en diciembre o enero. Los estados gripales están causados por diversos virus, principalmente, los virus paragripales, el VRS (virus respiratorio sincitial), adenovirus, rinovirus… Todos ellos circulan desde el otoño hasta el final del invierno.

CONTAGIO DE LA GRIPE

Los virus gripales con muy contagiosos.

Esta multitud de virus a los que nos enfrentamos durante todo el invierno se transmiten muy fácilmente de persona a persona.

La transmisión tiene lugar de diferentes maneras:

  • por las secreciones expulsadas por las personas infectadas cuando tosen o estornudan.
  • también de manera indirecta: manos, pomos de puertas, auriculares telefónicos, prendas de ropa, juguetes de las cunas…
  • los lugares públicos son espacios muy proclives a la contaminación vírica.

LA FIEBRE EN LOS PROCESOS GRIPALES

El proceso gripal se debe a un ataque vírico. En respuesta a esta agresión, nuestro organismo despliega un plan defensivo.

El sistema inmunitario, que detecta a estos virus como agresores, libera anticuerpos para combatirlos. La fiebre es, por tanto, la expresión de la activación del conjunto de mecanismos de defensa de nuestro organismo.

La fiebre no es inútil ni perjudicial. Por el contrario, es el signo del buen funcionamiento del organismo, que se pone en por los pacientes.movimiento para combatir una agresión. Si no se confirma una mejoría en 48 horas o si la fiebre persiste, particularmente, en niños, se impone la consulta al médico.

LA HOMEOPATIA PARA EL ALIVIO DE LOS PROCESOS GRIPALES

La  homeopatía le confiere la ayuda necesaria para defenderse y respetar así nuestro equilibrio.

Cuanto antes se trate, más rápidamente se recuperará.

En los medicamentos homeopáticos no se han descrito efectos secundarios relevantes asociados a la toma, y pueden tomarlos todos los miembros de la familia, adultos y niños, susceptibles de contraer estas afecciones víricas. Los medicamentos homeopáticos están adaptados para el cuidado del estado gripal en la embarazada.

Con la homeopatía podemos actuar sobre tres fases diferentes de la enfermedad:

1. Durante los primeros síntomas: cuando nos sentimos como si estuviéramos «incubando» alguna enfermedad, es decir, cuando tenemos escalofríos, malestar general, dolor muscular, fiebre…. En este momento podemos reducir el riesgo de caer enfermos y aumentar las posibilidades de recuperarnos antes.

2. Evitar el contagio en  nuestro entorno, sobre todo si hay niños. Contribuiremos a reducir el riesgo de contagio en el nucleo familiar

3. Protección durante el invierno. Si tenemos tendencia a caer enfermos durante todo el invierno, es el momento de ayudar a nuestro organismo a defenderse.

 

Fuente: elaboración propia y contenidos de Boiron.